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La fuerza escondida



Si miro al cielo o miro al mar,
si observo en mi interior,
si atento estoy, si sé escuchar,
podré sentir Tu voz.

ESTRIBILLO:
¿Dónde está la razón?
¿Dónde está
esa fuerza misteriosa
que nos da su calor?
La respuesta es el Amor.


Si veo a un hombre en su dolor
sabiendo sonreír,
sufriendo en él, te veo a Ti
y quiero ser mejor.

ESTRIBILLO.
Si veo la mirada azul
de un alma sin maldad,
yo sé que Tú en ella estás,
me miras Tú, Jesús.

ESTRIBILLO.

Aquél te ofrece su cantar
y éste su dolor;
el joven, su ilusión de amar,
y el niño, su candor.

ESTRIBILLO.

Si un hombre lucha sin cesar,
sirviendo a los demás,
latiendo en él, la fuerza está,
Tu Espíritu la da.

ESTRIBILLO.

Patriarca Glorioso Señor San José



ESTRIBILLO:
Patriarca Glorioso,
Señor San José,
todos te pedimos
la Gloria nos des.
Todos te pedimos
la Gloria nos des.


Por tu Hijo Divino,
al Cielo iré a verte,
dame buena muerte,
Señor San José.
Dame buena muerte,
Señor San José.


ESTRIBILLO.
Te ruego que escuches
mi humilde oración,
y que la presentes
a tu Hijo, que es Dios.
Y que la presentes
a tu Hijo, que es Dios.


ESTRIBILLO.

Esposo escogido
entre centenares,
no me desampares,
por favor, te pido.
No me desampares,
por favor, te pido.


ESTRIBILLO.

No voy a decirte adiós



Gracias, por darme tu corazón,
y al repartirlo en dos,
me tocó un pedacito.

Sabes, eres fácil de extrañar,
no me puedo acostumbrar,
me hace falta tu cariño.

Gracias, por tu trato especial,
porque en cada despertar,
yo podía contar contigo.

Y te he visto volar,
donde tú querías estar...

No voy a decirte: "Adiós"
sólo te diré: "Hasta luego"
Y de qué me sirve,
aquí despedirme,
si sé que te volveré a ver.

Y me invade el dolor,
de que tú no estés conmigo,
pero es Jesucristo,
Ése que es tu amigo,
el que tu carita ve hoy.

No voy a decirte: "Adiós"
sólo te diré: "Hasta luego"
Gracias, por enseñarme a rezar,
¡qué detalle especial,
presentarme a Jesucristo!

Sabes, alguien hoy me habló de ti,
las flores de mi jardín,
me preguntan dónde has ido.

Sabes, cómo está mi corazón,
no voy a decirte adiós,
porque yo no me despido.

Y te he visto volar,
donde tú querías estar...

No voy a decirte: "Adiós"
sólo te diré: "Hasta luego"
Y de qué me sirve,
aquí despedirme,
si sé que te volveré a ver.

Y me invade el dolor,
de que tú no estés conmigo,
pero es Jesucristo,
Ése que es tu amigo,
el que tu carita ve hoy.

No voy a decirte: "Adiós"
sólo te diré: "Hasta luego"